La tomografía eléctrica es la técnica geofísica más utilizada para la caracterización estratigráfica de un subsuelo.

La tomografía eléctrica (ERT) es un método prospectivo geoeléctrico que analiza los materiales del subsuelo en función de su comportamiento eléctrico. Es decir, es un diferenciador de materiales en función de su valor de resistividad eléctrica.

El ensayo tiene por objetivo específico determinar el valor de la resistividad del subsuelo en el ámbito comprendido entre dos sondeos.

El proceso de toma de datos consiste en la implantación de numerosos electrodos a lo largo del perfil de medida, con una separación que determinará la resolución y la profundidad de investigación.

El resultado del estudio es una sección distancia-profundidad con la distribución de la resistividad del subsuelo.

Finalmente, estos valores de resistividad se asocian a la estratigrafía geológica del terreno. También permite detectar anomalías como cavidades o estructuras enterradas.

Terminal CLH. Puerto de Barcelona
  • Aviso legal
  • Cookies
  • Política de privacidad